lunes, 29 de noviembre de 2021

¿Qué es el sistema nervioso?

 

¿Qué es el sistema nervioso?

     El sistema nervioso es una red compleja que está formada por nervios y células que tienen como función hacer llegar o transmitir información y mensajes desde el cerebro y la médula espinal hasta las distintas partes del cuerpo.

    El sistema nervioso está formado por el sistema nervioso Central y el sistema nervioso Periférico. El Central está formado por el cerebro y la médula espinal, mientras que el Periférico está compuesto de los sistemas nerviosos Somáticos y Autonómicos, formado por fibras nerviosas ramificadas desde la médula y que abarcan todo el cuerpo, incluyendo músculos y órganos internos.

Función del sistema nervioso

     Principalmente, la función del sistema nervioso es captar y procesar señales tanto internas como externas a la vez que coordina el cuerpo. Como tal, se puede decir que el sistema nervioso es el encargado de dirigir, supervisar y controlar las funciones del organismo del individuo, incluyendo músculos, articulaciones, órganos internos…

     Para que la información llegue al sistema nervioso de una persona, éste utiliza los receptores que tiene a lo largo del cuerpo, tales como los ojos, los oídos, el tacto a través de la piel… Los receptores recogen datos y estos se envían a través de los nervios al sistema nervioso.

     A su vez, el sistema nervioso se encarga también del funcionamiento del organismo interiormente, controlando la respiración, los latidos del corazón… También controla diversas funciones, entre las que se incluyen:

  • Crecimiento y desarrollo del cerebro
  • Pensamientos y emociones
  • Aprendizaje y memoria
  • Sueño
  • Movimiento, coordinación y equilibro
  • Estrés
  • Envejecimiento
  • Temperatura corporal
  • Apetito y sed

Estructura del Sistema Nervioso

   La unidad básica del sistema nervioso central es la neurona. Pero en cuanto a su estructura y funciones el Sistema nervioso se encuentra dividido de acuerdo a como se muestra en el siguiente esquema:

Sistema Nervioso Central

     El sistema nervioso está formado por el encéfalo y la médula espinal que componen el sistema nervioso central, así como por los nervios craneales, raquídeos (o espinales) y los ganglios periféricos, que constituyen el sistema nervioso periférico.

     EL SNC está recubierto por huesos: el encéfalo por el cráneo y la médula espinal por la columna vertebral.

     El encéfalo es una gran masa de neuronas, neurogliocitos y otras células que sirven de soporte. Es el órgano más protegido del cuerpo, está encerrado en un cráneo resistente y delgado, flotando en una cisterna de líquido cefalorraquídeo. Recibe abundante riego sanguíneo y está protegido químicamente por la barrera hematoencefálica.

     El encéfalo recibe 20 por ciento del flujo sanguíneo del corazón y lo recibe continuamente. Otras partes del organismo reciben cantidades variables de sangre, pero el encéfalo siempre recibe su cuota. Una interrupción de un segundo en el flujo sanguíneo cerebral agota gran parte del oxígeno disuelto en él, una interrupción de 6 segundos produce pérdida de consciencia. En pocos minutos comienza a darse un daño permanente.

     Las meninges son un resistente tejido conjuntivo que rodea y protege el encéfalo y la médula. Estas consisten en tres capas. La capa más externa se llama duramadre es gruesa, resistente y flexible, pero no puede estirarse. La capa intermedia se denomina membrana aracnoides, debe su nombre a su aspecto parecido a una tela de araña. La membrana aracnoides es blanda y esponjosa y se sitúa debajo de la duramadre. La tercera capa se conoce como piamadre, se encuentra estrechamente unida al encéfalo y recubre todas las circunvoluciones de su superficie, los vasos sanguíneos más pequeños de la superficie del encéfalo y de la médula espinal están en esta capa. Entre la piamadre y la membrana aracnoides se encuentra el espacio subaracnoideo. Este espacio está lleno de líquido cefalorraquídeo (LCR).

     El SNP solo está cubierto por la duramadre y la piamadre que se fusionan y forman una cubierta que cubre los nervios raquídeos y los craneales así como los ganglios periféricos.

     En encéfalo flota en un baño de LCR que contiene el espacio subaracnoideo. Este líquido reduce el impacto que podrían causar sobre el encéfalo y la médula espinal los movimientos bruscos de la cabeza.

    En encéfalo contienen una serie de cavidades interconectadas llamadas ventrículos, las cuales están llenas de LCR. Las cavidades más grandes son los ventrículos laterales que están conectados con el tercer ventrículo. El tercer ventrículo se localiza en la línea media del encéfalo, sus paredes dividen las zonas cerebrales circundantes en mitades simétricas. Un puente de tejido neuronal llamado masa intermedia atraviesa la línea media del tercer ventrículo y sirve como útil punto de referencia en el estudio del encéfalo. El acueducto cerebral, es un largo tubo que conecta que conecta al tercer ventrículo con el cuarto ventrículo. Los ventrículos laterales constituyen el primero y segundo ventrículo, aunque no se utilizan estos términos para nombrarlos.


Partes del encéfalo

     El encéfalo está divido en tres áreas:

  • Prosencéfalo (Forebrain: cerebro anterior)
  • Mesencéfalo (Midbrain:cerebro medio)
  • Romboencéfalo (cerebro posterior)

 

Prosencéfalo

     La palabra prosencéfalo literalmente significa por delante del encéfalo, así se denomina a la parte anterior del cerebro. El prosencéfalo está dividido en el telencéfalo y el diencéfalo.

      El telencéfalo incluye la corteza cerebral, los ganglios basales y el sistema límbico.

    La corteza cerebral rodea a los hemisferios cerebrales como la corteza a un árbol. La corteza cerebral está muy plegada, estos pliegues están formados por surcos (pequeñas hendiduras), cisuras o fisuras (profundas hendiduras) y circonvoluciones (abultamientos localizados entre dos surcos o cisuras adyacentes) que aumentan considerablemente su superficie. Dos tercios de la superficie de la corteza cerebral se hallan ocultos entre las hendiduras lo que triplica su superficie.

    La corteza cerebral está formada por neurogliocitos y cuerpos celulares, dendritas y axones de interconexión de las neuronas. Cómo los cuerpos celulares que predominan en la corteza le confieren un color marrón grisáceo a esta se le denomina también sustancia gris.

    Debajo de la corteza cerebral existen millones de axones que conectan las neuronas corticales con las localizadas en otras partes del encéfalo. La concentración alta de mielina da a este tejido un aspecto de color blanco opaco, de ahí su nombre de sustancia blanca.

    Tres áreas de la corteza cerebral reciben información de los órganos sensoriales: la corteza visual primaria, la corteza auditiva primaria y la corteza somatosensorial.

    La región de la corteza cerebral que está implicada en el control del movimiento es la corteza motora primaria. Localizada justo por debajo de la corteza somatosensorial primaria. Las neuronas de esta corteza se conectan con los músculos de diferentes partes del cuerpo. En este caso las conexiones también son contralaterales.

    El resto de la corteza cerebral lleva a cabo lo que sucede entre la sensación y la acción: percibir, aprender y recordar, planificar y actuar. Estos procesos tienen lugar en las áreas de asociación de la corteza cerebral.

    La corteza cerebral está divida por un surco entre las regiones rostral y caudal de la corteza cerebral, conocido como surco central. La región rostral está implicada en actividades relacionadas con el movimiento como planificar y ejecutar la conducta. La región caudal está implicada en la percepción y el aprendizaje.

    La corteza cerebral se divide en cuatro áreas o lóbulos de acuerdo a los huesos del cráneo que los cubre: lóbulo frontal, parietal, temporal y occipital.

  •          El lóbulo frontal (el de enfrente), incluye todo lo situado delante del surco central.
  •          El lóbulo parietal (el de la pared) incluye todo lo situado atrás del surco central.
  •          El lóbulo temporal (el de la sien) sobre sale hacia adelante desde la base del encéfalo.
  •          El lóbulo occipital (del latín detrás de y caput, cabeza) se sitúa en la parte más posterior del encéfalo


El sistema límbico

     Es un conjunto de estructuras interconectadas que conforman un circuito capaz de regular la motivación y la emoción. El sistema límbico está compuesto por el hipocampo (caballo de mar), la amígdala (almendra), el fornix (arco) y los cuerpos mamilares (con forma de mama). En la actualidad se sabe que algunas regiones como el hipocampo y la corteza límbica que los rodea están implicadas en el aprendizaje y la memoria. La amígdala en cambio está implicada en las respuestas emocionales: los sentimientos, la expresión de la emoción, los recuerdos de las emociones y el reconocimiento de los signos de la emoción de los demás.

Los ganglios basales

    Son un conjunto de núcleos subcorticales del cerebro que se sitúan bajo la parte anterior de los ventrículos laterales. Dichos núcleos son grupos de neuronas de forma similar Las principales partes de los ganglios basales son el núcleo caudado (núcleo con una cola), el putamen (caparazón) y el globo pálido. Los ganglios basales están implicados en el control del movimiento. Por ejemplo, el mal de Parkinson tiene que ver con la degeneración de ciertas neuronas localizadas en el mesencéfalo que envían axones al núcleo caudado y al putamen.


Diencéfalo

   El diencéfalo se localiza entre el telencéfalo y el mesencéfalo, rodeando el tercer ventrículo. Sus dos estructuras más importantes son el tálamo y el hipotálamo.

    El tálamo (del griego thalamos: cámara interna) constituye la parte dorsal del diencéfalo. Se sitúa cerca de la línea media de los hemisferios cerebrales en la zona inmediatamente medial y caudal a los ganglios basales. Consta de dos lóbulos conectados mediante un puente de sustancia gris, la masa intermedia, que traspasa la parte medial del tercer ventrículo

    El hipotálamo se encuentra en la base del encéfalo, debajo del tálamo. Aunque es una estructura pequeña es importante. Controla el sistema nervioso neurovegetativo y el sistema endócrino y organiza conductas relacionadas con la supervivencia de las especies, denominadas en inglés como cuatro efes fighting (lucha), feeding (ingesta), fleeing (huida) y mating (aparearse).

   El hipotálamo se sitúa a ambos lados de la región ventral del tercer ventrículo. Es una estructura compleja que contiene numerosos núcleos y tractos de fibras.

Mesencéfalo

    El mesencéfalo (cerebro medio) rodea el acueducto cerebral y está formado por dos partes principales el tectum y el tegmentum.

   El tectum (techo) se localiza en la región dorsal del mesencéfalo. Sus principales estructuras son los tubérculos cuadrigéminos superiores y los tubérculos cuadrigéminos inferiores, que tienen la apariencia de pequeños abultamientos en la superficie dorsal del tronco del encéfalo.

    El tronco del encéfalo incluye al diencéfalo, el mesencéfalo y el romboencéfalo. y recibe ese nombre porque se asemeja a un tronco. Los tubérculos cuadrigéminos inferiores forman parte del sistema auditivo. Los tubérculos cuadrigéminos superiores forman parte del sistema visual. En mamíferos están implicados principalmente en reflejos visuales y respuestas a estímulos en movimientos.

   El Tegmentum (cubierta) está integrado por la región del mesencéfalo situada bajo el tectum. Incluye el extremo rostral de la formación reticular, varios núcleos que controlan los movimientos oculares, la sustancia gris periacueductual, el núcleo rojo, la sustancia negra y el área tegmental ventral.

Romboencéfalo

   El romboencéfalo que rodea al cuarto ventrículo está integrado por dos divisiones principales el metencéfalo y mielencéfalo.

      El metencéfalo está formado por la protuberancia o puente y el cerebelo.

   El cerebelo (pequeño cerebro) contiene dos hemisferios y parece una versión en miniatura del encéfalo. El cerebelo está cubierto por la corteza cerebelosa y contiene un conjunto de núcleos cerebelosos profundos.

    La protuberancia es un gran abultamiento en el tronco del encéfalo, se sitúa entre el mesencéfalo y el bulbo raquídeo, en la zona inmediatamente ventral del cerebelo. También se denomina puente.


    El mielencéfalo consta de una importante estructura el bulbo raquídeo (medula oblonga o solo bulbo) Esta estructura está en la parte más caudal del tronco cerebral. Su borde inferior es el extremo rostral de la médula espinal. El bulbo contiene una parte de la formación reticular, la cual incluye núcleos que controlan las funciones vitales tales como la regulación del aparato cardiovascular, la respiración y el tono de los músculos esqueléticos.

Médula Espinal

    La médula espinal es una estructura larga y cónica de un grosor aproximado al del dedo meñique. Su principal función consiste en distribuir fibras motoras a los órganos efectores del cuerpo glándulas y músculos y en recoger información somatosensorial que ha de ser enviada al encéfalo. Cuenta con cierta autonomía respecto al encéfalo pues en ella se localizan diversos circuitos de control reflejo.

   La médula espinal está protegida por la columna vertebral, que se compone de 24 vértebras individuales correspondientes a las regiones cervical (cuello), torácica (pecho) lumbar (parte inferior de la espalda) y por las vértebras fundidas que componen las porciones sacra y coccígea de la columna (localizadas en la región pélvica). La médula espinal pasa a través del orificio de cada una de las vértebras (el agujero vertebral). La médula solo ocupa dos tercios de la columna vertebral, el resto de espacio lo completa una masa de raíces raquídeas (o espinales) que componen la cola de caballo.

    Al igual que en el encéfalo la médula espinal está formada por sustancia blanca y gris. Pero al contrario que en el encéfalo, la sustancia blanca de la médula (compuesta por haces ascendentes y descendentes de axones mielinizados) se halla en la parte externa; la sustancia gris (formada por cuerpos celulares y axones cortos no mielinizados) se halla en la parte interna.


Sistema Nervioso Periférico

    El encéfalo y la médula se comunican con el resto del cuerpo a través de los nervios craneales y raquídeos. Estos nervios forman parte del sistema nerviosos periférico que conduce información sensorial al sistema nervioso central y mensajes desde este último hasta los músculos y las glándulas del cuerpo.

    El sistema nervioso somático está compuesto precisamente por los nervios raquídeos y los nervios craneales.

    Los nervios raquídeos (o espinales) son resultado de la unión de las raíces dorsales y ventrales que surgen de la médula espinal. Estos nervios salen de la columna vertebral y viajan hacia los músculos o hacia los receptores sensoriales que inervan, ramificándose repetidamente a medida que avanzan. Las ramas de los nervios siguen a menudo a los vasos sanguíneos, especialmente aquellas que inervan a los músculos esqueléticos.

El sistema nervioso neurovegetativo o sistema nervioso autónomo SNA

Se ocupa de regular la musculatura lisa, el músculo cardiaco y glándulas. La musculatura lisa se halla en la piel (asociada con los folículos pilosos), en los vasos sanguíneos, en los ojos, (controlando el tamaño de la pupila y la acomodación del cristalino) y en las paredes y esfínteres del intestino, la vesícula biliar y la vesícula urinaria. Así pues, la función principal del sistema nervioso neurovegetativo es regular los procesos neurovegetativos del cuerpo.

     El sistema nervioso autónomo consta de dos sistemas anatómicamente independientes, la división simpática y la división parasimpática. Con escasas excepciones los órganos del cuerpo son inervados por las dos subdivisiones y cada una de ellas provoca un efecto diferente. Por ejemplo, la división simpática acelera la frecuencia cardiaca, mientras que la división parasimpática la hace más lenta.

    La división simpática del SNA esta principalmente implicada en actividades relacionadas con el gasto de las reservas de energía almacenadas en el cuerpo. Por ejemplo, cuando un organismo tiene una emoción intensa, el sistema nervioso simpático aumenta el flujo sanguíneo a los músculos esqueléticos, estimula la secreción de adrenalina (lo que produce incremento de la frecuencia cardiaca y una elevación del nivel de azúcar en la sangre) y causa piloerección.

    Los cuerpos celulares de las neuronas motoras simpáticas se localizan en la sustancia gris de las regiones torácicas y lumbar de la médula espinal, de ahí que el sistema simpático también se llame sistema torácicolumbar. Las fibras de estas neuronas salen por las raíces ventrales. Tras unirse a los nervios raquídeos, las fibras se ramifican y luego ingresan en los ganglios simpáticos. Cada ganglio simpático está conectado a los ganglios adyacentes que están encima y debajo formando así la cadena de ganglios simpáticos.

Los axones que salen de la médula espinal por la raíz ventral pertenecen a las neuronas preganglionares. Los axones preganglionares de las fibras simpáticas penetran en los ganglios de la cadena simpática. La mayor parte de los axones establecen sinapsis allí, pero otros atraviesan estos ganglios y viajan hasta uno de los ganglios simpáticos que se encuentran distribuidos entre los órganos internos. Las neuronas con las que establecen sinapsis se llaman postganglionares. Estas envían axones a los órganos sobre los que actúan (también conocidos como órganos diana), tales como los intestinos, el estómago, los riñones o las glándulas sudoríparas.

    El sistema simpático controla la médula suprarrenal, un grupo de células localizadas en el centro de la glándula suprarrenal. La médula suprarrenal se parece mucho a un ganglio simpático. La inervan axones preganglionares y sus células secretoras son muy similares a las neuronas simpáticas postganglioanres. Estas células segregan adrenalina y noradrenalina al ser estimuladas. Dichas hormonas refuerzan los efectos neuronales de la actividad simpática, por ejemplo, aumentan el flujo sanguíneo a los músculos y hacen que los nutrientes almacenados se descompongan en glucosa en el interior de las células musculares esqueléticas, aumentando así en ellas la energía de la que pueden disponer.

Los botones terminales de los axones preganglionares simpáticos segregan acetilcolina. Los botones terminales que existen en los órganos de actuación pertenecientes a los axones postganglionares, segregan otro neurotransmisor: noradrenalina.

  La división parasimpática del sistema nervioso autónomo mantiene procesos relacionados con el aumento del suministro al cuerpo de la energía almacenada. Estos procesos incluyen salivación, motilidad gástrica e intestinal, secreción de jugos digestivos y aumento del aporte sanguíneo al sistema gastrointestinal.

     Los cuerpos que dan origen a los axones del sistema nervioso parasimpático se localizan en dos regiones: los núcleos de algunos nervios craneales (especialmente el nervio vago) y el asta lateral de la sustancia gris en la región sacra de la médula espinal. Por eso a la división parasimpática del SNA a menudo se le llama craneosacral. Los ganglios parasimpáticos se hallan en las proximidades de los órganos sobre los que actúan; las fibras postganglionares son por tanto relativamente cortas. Los botones terminales de las neuronas del sistema nervioso parasimpático tanto las preganglionares como las postganglionares, segregan acetilcolina.



Enfermedades  que puede sufrir el sistema nervioso

     El sistema nervioso puede padecer diversas enfermedades y trastornos. Los más comunes son los siguientes:

  • Esclerosis múltiple: los axones de las neuronas pierden progresivamente una sustancia llamada mielina, fundamental a la hora de trasladar los impulsos eléctricos. El organismo pierde poco a poco la capacidad de enviarlos. Causa debilidad, espasmos musculares, problemas de coordinación y equilibro…
  • Tumores: la variedad de tumores que pueden afectar al sistema nervioso es amplia. Algunos son astrocitomas, gliobastomas, meningiomas, gliomas…
  • Epilepsia: se trata de un trastorno en el cual algunos grupos de neuronas están hipersensibilizados, y se activan a la mínima alteración causando síntomas como pérdida de conciencia, descoordinación, debilidad y en caso de crisis muy severas, convulsiones.
  • Esclerosis lateral amitrófica: en esta enfermedad se da un deterioro progresivo de las células motoras del sistema nervioso. Los músculos dejan de recibir impulsos con el paso del tiempo, y acaban por atrofiarse impidiendo el movimiento e invalidando al que lo sufre. Con el avance de la enfermedad, puede acabar por afectar a músculos cardíacos y respiratorios, causando la muerte.
  • Infecciones: existen varias, como el ViH o la sífilis, que no alteran la médula. La meningitis, por ejemplo, consiste en la inflamación de las meninges, membranas que cubren el encéfalo y la médula, y la desencadenan bacterias y virus.
  • Demencias: son enfermedades que se suelen localizar en el cerebro y que se caracterizan por una degradación y pérdida progresiva de las neuronas, provocando pérdida de habilidad cognitiva y motora. Algunos serían el Alzheimer y el Parkinson.
  • Síndrome de Guillain-Barré y enfermedades autoinmunes

     Otras enfermedades serían las neuropatías y trastornos metabólicos, traumatismos, seccionamientos, mononeuropatías o neuralgias.

 






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